Las Ligas Mayores de Estados Unidos y la asociación de jugadores anunciaron una medida para establecer pruebas de sangre al azar y sin previo aviso, con el objetivo de detectar el uso de hormonas de crecimiento (HGH, por sus siglas en inglés) durante la temporada regular, de 2013.

Las hormonas o HGH no son aprobadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos como tratamiento para enfrentar lesiones deportivas, y están prohibidas en la mayoría de las ligas profesionales.

El acuerdo también establece la realización de esfuerzos para detectar la testosterona.

"Este acuerdo trata temas críticos del uso de sustancias y simboliza una vigilancia continua de las Ligas Mayores en contra de la hormona sintética de crecimiento humano, testosterona y otras sustancias para mejorar el rendimiento", dijo el comisionado Bud Selig, en un comunicado.

Un acuerdo previo llevó a que se realizaran estudios de HGH durante los juegos de preparación, y por una causa razonable, pero ahora se realizarán durante la temporada por regular.